Un nuevo antecedente surgió en la investigación por el homicidio de un hombre ocurrido en la comuna de Tomé, en la Región del Biobío. Detectives que trabajan en el caso lograron encontrar un teléfono celular en las cercanías del lugar donde se registró el ataque, elemento que podría transformarse en una pieza clave para identificar a los responsables.
El crimen ocurrió luego de que la víctima fuera atacada por un grupo de sujetos en circunstancias que aún están siendo esclarecidas por el Ministerio Público. Tras recibir diversas agresiones, el hombre falleció producto de las lesiones, lo que dio inicio a un amplio despliegue investigativo para establecer la dinámica de los hechos y ubicar a los autores.
En ese contexto, personal policial realizó diversas diligencias en el sector donde ocurrió el ataque, entre ellas empadronamientos de testigos, revisión de cámaras de seguridad y levantamiento de evidencias. Fue durante estas labores que se encontró un teléfono celular que, según los investigadores, podría pertenecer a alguno de los involucrados en la agresión.
Las pericias ahora se concentran en analizar el contenido del dispositivo para determinar si contiene información que permita reconstruir lo ocurrido. Esto incluye revisar registros de llamadas, mensajes, contactos o cualquier otro dato que pueda contribuir a identificar a los participantes del ataque.
Desde la policía se explicó que este tipo de evidencia puede resultar determinante en investigaciones de homicidio, ya que permite establecer vínculos entre sospechosos o ubicar a las personas en un lugar determinado. En ese sentido, las diligencias continúan para verificar si el teléfono efectivamente corresponde a alguno de los presuntos atacantes.
Mientras tanto, la Fiscalía mantiene abiertas varias líneas investigativas para esclarecer el caso y dar con los responsables. Las autoridades han reiterado que el objetivo es reunir la mayor cantidad de antecedentes posibles que permitan esclarecer el homicidio y llevar a los involucrados ante la justicia.



