Una de las obras viales más esperadas del sur de Chile, la Ruta Nahuelbuta, continúa en un limbo administrativo: aunque está en uso y los vehículos pagan peaje desde el 1 de enero, aún no cuenta con una fecha oficial de inauguración. La carretera, que busca mejorar la conectividad entre Biobío y la vecina región de La Araucanía, ya comenzó a generar opinión entre conductores y autoridades locales debido a este particular escenario.
El proyecto, que amplía y moderniza el trazado de la Ruta 180 entre Los Ángeles y Angol, se encuentra en operación bajo una figura denominada “Puesta en Servicio Provisoria”, lo que ha permitido que la concesionaria empiece a cobrar el peaje pese a que los trámites finales aún no se completan. Las plazas troncales de Coihue y Renaico aplican una tarifa total de $3.450 para automóviles y camionetas, monto que se obtiene de la suma de los valores en cada peaje troncal de este corredor.
La titular del Ministerio de Obras Públicas, Jessica López, explicó que la falta de una ceremonia formal de inauguración se debe a retrasos administrativos y a la necesidad de atender emergencias derivadas de los incendios forestales que han afectado ampliamente al sur del país. Estos factores han postergado los pasos protocolarios, aunque la ruta ya se encuentre operativa para el tránsito diario de vehículos.
Desde diversos sectores del transporte y la ciudadanía se ha planteado inquietud por la situación: se cuestiona la lógica de cobrar tarifas completas en una infraestructura que aún no ha sido formalmente entregada. Para muchos, la Ruta Nahuelbuta representa un avance significativo en tiempos de desplazamiento y seguridad vial entre ambas regiones, pero la ausencia del corte de cinta ha generado debate sobre la transparencia de la puesta en marcha y sobre los beneficios que realmente perciben los usuarios.
La importancia de la obra radica en su potencial para reducir tiempos de viaje, mejorar la seguridad vial y dinamizar el intercambio comercial y turístico entre zonas rurales y urbanas del sur. No obstante, todavía resta por definir cómo se resolverán los trámites administrativos pendientes y cuándo se concretará la inauguración oficial, hitos que permitirían despejar las dudas sobre la puesta en marcha definitiva del corredor.
Mientras tanto, los conductores que transitan regularmente por este trayecto ya han incorporado el pago de peaje en su rutina, lo que subraya el giro práctico de una ruta que funciona operativamente, pero cuya inauguración oficial sigue siendo una incógnita.



