spot_img
InicioActualidadHospitales bajo amenaza digital: rescates por ransomware superan los US$500 mil y...

Hospitales bajo amenaza digital: rescates por ransomware superan los US$500 mil y Chile no queda al margen

Los recientes ataques informáticos que afectaron al Instituto de Salud Pública y a Clínica Dávila volvieron a instalar la ciberseguridad en el centro del debate sanitario nacional. Más que episodios aislados, expertos advierten que se trata de una tendencia global asociada a la acelerada digitalización del sector salud.

En el caso del ISP, un ransomware paralizó durante días procesos críticos, mientras que en la clínica privada el incidente derivó en la filtración de datos sensibles. Ambos escenarios evidenciaron que la continuidad operativa y la protección de la información clínica son hoy componentes esenciales de la calidad asistencial.

A nivel internacional, hospitales y centros médicos se han transformado en blancos prioritarios del cibercrimen organizado. Solo en los primeros nueve meses de 2025 se contabilizaron cerca de 300 ataques de ransomware contra instituciones de salud en el mundo, con rescates promedio que superan los 500 mil dólares por incidente confirmado. Si se suman laboratorios, aseguradoras y proveedores tecnológicos, la cifra global sobrepasa los 400 casos.

Hernán Astudillo, investigador del Instituto de Tecnología para la Innovación en Salud y Bienestar y académico de la Universidad Andrés Bello, sostiene que Chile enfrenta presiones similares a las de otros países, aunque con distintos niveles de madurez digital. A su juicio, los datos clínicos se han convertido en activos altamente sensibles, no solo por su valor económico, sino por el impacto reputacional y personal que implica su eventual exposición.

Ciberhigiene y cultura organizacional

El especialista subraya que muchas vulnerabilidades no obedecen a sofisticadas fallas tecnológicas, sino a prácticas básicas mal resueltas: contraseñas compartidas, accesos remotos poco controlados o protocolos que no se ajustan a la dinámica real de hospitales y clínicas. En ese contexto, la “ciberhigiene” —hábitos cotidianos de uso seguro— aparece como uno de los principales desafíos.

Estudios como la 29ª Encuesta Global de CEO de PwC confirman que el riesgo cibernético se ha convertido en la principal preocupación de los líderes empresariales, superando incluso factores económicos. En salud, el impacto puede traducirse en interrupciones clínicas, daños legales y pérdida de confianza pública.

Astudillo plantea que la seguridad absoluta no existe. “Todo sistema es hackeable”, afirma, por lo que el foco debe estar en la resiliencia: reducir el daño y acelerar la recuperación. De hecho, aunque los ataques continúan en aumento, la proporción de instituciones que paga rescates ha disminuido en los últimos años, reflejando una mayor preparación en respaldos y planes de continuidad.

El académico enfatiza que la regulación y el reporte obligatorio de incidentes permiten generar aprendizaje colectivo y elevar estándares. En su análisis, el desafío no es frenar la transformación digital en salud, sino acompañarla con políticas y culturas organizacionales que fortalezcan la prevención y resguarden la confianza de los pacientes. “Cuando un incidente se reporta, el sistema completo gana información. Eso permite ajustar prácticas, alertar a otros y elevar el estándar general”, sostiene.

En un sistema cada vez más interconectado, concluye, la ciberseguridad dejó de ser un asunto exclusivamente tecnológico para convertirse en una dimensión estratégica del cuidado sanitario.

Noticias relacionadas
- Advertisment -
Google search engine

Lo más reciente