En respuesta a la grave situación provocada por los incendios forestales que han arrasado terrenos y viviendas en las regiones de Biobío y Ñuble, el Gobierno confirmó la entrega de un bono de ayuda para damnificados, recurso que comenzará a pagarse esta semana como parte de un paquete de medidas diseñadas para apoyar a las familias más afectadas.
La iniciativa fue anunciada por el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, durante un nuevo balance del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), organismo que coordina las acciones de respuesta ante emergencias. El bono, denominado Bono de Recuperación, contempla dos tramos: un aporte de $1.500.000 para hogares con afectación alta y $750.000 para casos de afectación media, según explicó la autoridad al detallar la estructura de la ayuda.
Para acceder a este beneficio, las familias deben contar con la Ficha Básica de Emergencia (FIBE), instrumento que certifica el daño sufrido por la vivienda o bienes. Este documento será clave para canalizar las ayudas, las que se efectuarán mediante un depósito único en la Cuenta RUT del jefe de hogar, aunque también será posible cobrar el bono de manera presencial en sucursales del BancoEstado.
El ministro Elizalde destacó que se han desplegado equipos tanto desde los municipios como desde el Ministerio de Desarrollo Social para asistir a quienes aún no cuentan con esta ficha, con el objetivo de completar el proceso y garantizar que los beneficiarios puedan recibir prontamente la ayuda. Además, informó que se han puesto en marcha labores de “recuperación temprana de infraestructura”, lideradas por el Ministerio de Obras Públicas, que incluyen la remoción de escombros y la disposición final de materiales, con 37 máquinas operativas en Ñuble y 74 en Biobío.
Pese al avance en la entrega de esta ayuda inicial, otros beneficios —como un posible bono de enseres— aún están en evaluación por parte del Comité de Ayudas Tempranas, organismo que debe coordinar medidas adicionales en función del catastro de daños realizado en terreno por las autoridades y que permitirá ajustar las ayudas según el nivel de afectación de cada hogar.
La entrega de estos recursos se enmarca en la respuesta del Gobierno frente al megaincendio que ha generado impacto social y económico en múltiples comunas de ambas regiones, afectando a miles de familias que han visto destruida su infraestructura y patrimonio, y que hoy buscan iniciar el proceso de recuperación con apoyo estatal.



