En medio de un ambiente de celebración, José Antonio Kast ofreció la noche del domingo su primer discurso tras imponerse con holgura en la segunda vuelta presidencial, ocasión en la que confirmó que renunciará a su militancia en el Partido Republicano.
El mandatario electo subió al escenario acompañado de su esposa, Pía Adriasola, para dirigirse a los adherentes que se congregaron para respaldarlo. En sus primeras palabras, dedicó un extenso agradecimiento a su familia, destacando el rol de su cónyuge y de sus nueve hijos en el camino que lo llevó a La Moneda.
“Quiero agradecer, en primer lugar, a mi familia. El abrazo más grande para la mujer de mi vida, para Pía”, expresó, antes de solicitar el apoyo de sus hijos para el desafío que asumirá durante los próximos cuatro años. En ese sentido, afirmó que la unidad familiar será clave para enfrentar el mandato presidencial.
Durante su intervención, Kast enfatizó el carácter colectivo del triunfo electoral. “No es un triunfo personal ni de un partido. Aquí ganó Chile. Ganó la esperanza de vivir sin miedo”, sostuvo, subrayando que el respaldo obtenido representa un mandato amplio y una responsabilidad compartida.
En relación con su futuro gobierno, el presidente electo señaló que uno de sus ejes será el cumplimiento irrestricto de las normas, tanto por parte de la ciudadanía como del Estado. Aseguró que su administración buscará restablecer el respeto a la ley en todo el país, sin excepciones ni privilegios, y con foco en responder a las demandas de los ciudadanos.
Kast también dedicó palabras de reconocimiento a quienes compitieron con él en la primera vuelta, entre ellos Evelyn Matthei, Johannes Kaiser y Franco Parisi, valorando los distintos aportes que, a su juicio, permitieron construir una mayoría electoral significativa.
Al referirse a su contendora en el balotaje, Jeannette Jara, pidió respeto a sus adherentes ante las manifestaciones del público. Enfatizó que un gobierno democrático se construye con partidarios y opositores, y que el respeto será un sello de su gestión. “Podemos tener diferencias profundas, pero sin respeto y sin diálogo es imposible avanzar como país”, afirmó.
Finalmente, destacó el coraje de Jara por asumir el desafío electoral y reconoció su esfuerzo durante la campaña, reiterando que el futuro gobierno no se sostendrá únicamente en quienes votaron por él, sino en la capacidad de conducir al país con unidad y sentido de responsabilidad.



