Nuevos antecedentes periciales han complejizado la situación judicial de uno de los imputados por el homicidio del cabo Eugenio Naín, luego de que un informe de ADN lo vinculara con un asalto a un camión de valores ocurrido en 2019. El hallazgo, incorporado a la investigación, refuerza la hipótesis de participación del acusado en otros delitos de alta connotación.
De acuerdo con los antecedentes expuestos en el proceso, la evidencia genética permitió establecer coincidencias entre muestras levantadas en el asalto y el perfil del imputado. En ese contexto, desde el Ministerio Público se indicó que “el informe de ADN posiciona al imputado en un hecho anterior de características similares”, lo que amplía el marco investigativo.
El crimen del cabo Naín, ocurrido en 2020 en La Araucanía, continúa siendo objeto de diligencias judiciales que buscan esclarecer completamente la participación de los involucrados. La incorporación de este nuevo antecedente podría influir en las medidas cautelares y en la estrategia de la Fiscalía en futuras etapas del proceso.
En la Región del Biobío, el caso ha sido seguido con atención debido a las conexiones del imputado y al impacto que generan este tipo de delitos en materia de seguridad pública. La defensa, por su parte, ha insistido en cuestionar el alcance de la evidencia, planteando la necesidad de revisar en detalle los procedimientos periciales.



