La institución de Carabineros resolvió dar de baja a un funcionario policial que había denunciado haber sido víctima de un ataque armado, luego de detectarse inconsistencias en su relato respecto a los hechos.
El caso se originó cuando el uniformado aseguró haber sido baleado en circunstancias que inicialmente fueron investigadas como un hecho delictual. Sin embargo, con el avance de las diligencias comenzaron a surgir contradicciones en la versión entregada por el propio funcionario.
A partir de estas inconsistencias, la institución inició un proceso interno que finalmente derivó en la desvinculación del carabinero involucrado.
Según los antecedentes recopilados durante la investigación, las pruebas reunidas no coincidían con la versión que el funcionario había entregado inicialmente a sus superiores ni a los investigadores.
Desde la institución policial se explicó que el procedimiento se adoptó luego de analizar los resultados de la investigación administrativa.
“Se detectaron inconsistencias en su relato”, indicaron desde Carabineros respecto de la decisión de poner término a su vínculo con la institución.
El caso generó repercusiones dentro de la propia institución policial, ya que inicialmente el hecho había sido presentado como un ataque contra un funcionario en servicio.
Finalmente, tras el análisis de las evidencias disponibles, la institución concluyó que los antecedentes no respaldaban la versión entregada por el uniformado, lo que motivó la aplicación de la medida disciplinaria más severa.



