En medio de un escenario fiscal estrecho, el próximo gobierno de José Antonio Kast comenzó a delinear sus primeras directrices de austeridad para ministerios y subsecretarías, anticipando ajustes en el gasto de los equipos de confianza.
De acuerdo con lineamientos emanados desde la Oficina del Presidente Electo, los futuros gabinetes ministeriales deberán operar con un presupuesto al menos 15% inferior al de la actual administración. La instrucción considera la totalidad del personal de apoyo, incluyendo jefes de gabinete, encargados de prensa y asesores, ya sea en calidad de planta, contrata u honorarios.
Límites salariales
La directriz también establece parámetros para fijar remuneraciones. En el caso del jefe de gabinete, su sueldo no podrá superar en ningún caso el del subsecretario respectivo y deberá definirse según experiencia y perfil profesional.
Para los asesores, se entregaron porcentajes referenciales vinculados al salario del subsecretario. Por ejemplo, un técnico con hasta cinco años de experiencia no podrá percibir más del 30% de dicha remuneración; un profesional con licenciatura, hasta 40%; y quienes cuenten con magíster o doctorado, hasta 50%. En casos de alta experiencia —10 años o más con posgrado— el sueldo podría equipararse al 100% del ingreso del subsecretario.
Revisión de asignaciones
Otro foco estará en las asignaciones adicionales por funciones críticas. Las nuevas autoridades deberán revisar estos pagos extraordinarios para determinar su pertinencia. No se descarta que la Dirección de Presupuestos (Dipres) suprima aquellas asignaciones que no se justifiquen bajo criterios de eficiencia fiscal.
Asimismo, antes del cambio de mando del 11 de marzo, los futuros ministros deberán remitir el listado completo de asesores que integrarán cada cartera, información que también deberá actualizarse durante marzo y abril.
El ajuste responde al complejo cuadro fiscal heredado, marcado por un déficit mayor al previsto y una desaceleración en la recaudación hacia fines de 2025, escenario que obligará al próximo Ejecutivo a priorizar contención del gasto desde el inicio de su gestión.



