La reciente detención de una mujer por estafar a familias afectadas por los incendios que azotaron Penco ha encendido las alarmas entre las autoridades y la comunidad, motivando advertencias sobre cómo funcionan los subsidios estatales y la necesidad de informarse únicamente a través de canales oficiales.
El caso se conoció tras la formalización de una mujer acusada de hacerse pasar por integrante de un supuesto comité de viviendas destinado a agilizar trámites de reconstrucción después de los incendios forestales. Según indicaron desde la investigación, la imputada solicitó sumas de dinero a damnificados con la promesa de acelerar gestiones para acceder a beneficios habitacionales, cobrando por un servicio inexistente que, de haber sido legítimo, habría sido totalmente gratuito y gestionado por el Estado.
Ante estos hechos, el alcalde de Penco insistió en aclarar que los bonos, subsidios y ayudas vinculados a reconstrucción y vivienda son gratuitos y se tramitan exclusivamente a través de instituciones estatales competentes. La autoridad enfatizó que no se debe entregar dinero por adelantado a particulares ni entidades que no estén formalmente constituidas o autorizadas para gestionar beneficios públicos.
La Brigada Investigadora de Delitos Económicos de la Policía de Investigaciones ha recalcado que la única forma de acceder a este tipo de beneficios es a través de los cauces oficiales, lo que implica inscripciones y postulación ante organismos estatales con documentación vigente y sin solicitar pagos previos. Este tipo de estafas suele aprovechar contextos de emergencia y vulnerabilidad, cuando las familias buscan reconstruir su vida tras desastres como el que vivió la comuna.
El caso también ha generado un llamado de atención a la comunidad para verificar siempre la autenticidad de cualquier gestión o intermediación que implique la entrega de beneficios sociales o habitacionales. Las autoridades han subrayado que la desinformación y los engaños en situaciones de crisis no solo perjudican a las víctimas de los siniestros, sino que también dificultan la confianza en los mecanismos de apoyo estatal.
Este episodio de fraude se suma a una serie de alertas que han emitido organismos oficiales en el país sobre estafas que aprovechan emergencias para sustraer recursos o datos personales a quienes buscan ayuda legítima, recalcaron expertos en seguridad. En este contexto, la recomendación es desconfiar de intermediarios no oficiales y consultar directamente a los servicios públicos correspondientes para informarse sobre subsidios, bonos y apoyos disponibles.



