La Corporación Nacional Forestal (Conaf) actualizó el balance de incendios activos en el país, informando que en la Región del Biobío ya se han consumido más de 26 mil hectáreas de superficie forestal y vegetación debido a los incendios que se mantienen en combate. Este fuerte impacto ambiental se da en medio de una ola de siniestros que también afectan a otras regiones como Ñuble y La Araucanía.
El reporte más reciente, que incluye datos recopilados al mediodía de este miércoles, detalla que además de las hectáreas siniestradas en el Biobío, en Ñuble se han superado las 7 mil hectáreas afectadas por incendios forestales. En total, en el país se contabilizan 23 incendios activos que concentran la mayor parte de los esfuerzos de combate en estas regiones marcadas por alerta roja.
Entre los siniestros que presentan mayor superficie afectada se encuentran el incendio Trinitarias, con más de 15 mil hectáreas consumidas, y Rancho Chico, con más de 7 mil hectáreas, ambos ubicados en la provincia de Concepción dentro de la Región del Biobío. Al mismo tiempo, el incendio Rucahue Sur ha alcanzado más de 4 mil hectáreas, evidenciando la magnitud de la crisis que enfrentan las brigadas y equipos de emergencia.
Estas cifras se suman al panorama general de siniestros que autofuerzan la declaración de alerta roja regional, una condición que obliga a desplegar recursos y mecanismos de respuesta coordinados entre Conaf, Senapred y otras instituciones de emergencia para combatir los incendios, proteger a la población y preservar infraestructura crítica.
El balance de número de hectáreas y focos activos refleja la complejidad del desafío que representa contener estos incendios, que continúan provocando daños materiales, ambientales y sociales en amplias zonas del sur del país. Las condiciones meteorológicas y la presencia de combustibles vegetales en ciertos sectores han complicado el avance de los siniestros, obligando a un esfuerzo sostenido de combate y mitigación por parte de las autoridades y brigadas especializadas.



