La familia de Jaime Mena Fuentes, médico de 32 años que murió durante una carrera de trail running realizada en Hualpén, cuestionó las medidas de seguridad implementadas durante el evento y puso especial atención en la ausencia de un desfibrilador en la ambulancia dispuesta para la actividad.
El profesional participaba el pasado domingo en la carrera “Trilogía Trail Running Bío Bío 2026”, desarrollada en el Parque Pedro del Río Zañartu. En total, cerca de 190 personas participaron de la actividad.
Jaime Mena había comenzado este año a prepararse para otra competencia que se realizaría el próximo mes en la Patagonia. Sin embargo, al llegar a la meta se desvaneció y posteriormente se confirmó su fallecimiento.
Durante los primeros momentos fue asistido por amigos y colegas que se encontraban participando en la competencia. La organización contaba con una ambulancia, pero su hermana, Viviana Mena, planteó dudas respecto de la implementación disponible para atender una emergencia de este tipo.
En particular, cuestionó que el vehículo no contara con un desfibrilador externo automático, elemento que, según la familia, pudo haber sido relevante ante una emergencia cardíaca.
Tras la muerte del deportista, amigos y cercanos pidieron una mayor fiscalización y exigencias para las actividades deportivas que concentran a un gran número de participantes.
Desde el Parque Pedro del Río Zañartu lamentaron lo ocurrido. Su director ejecutivo, Mauricio Gutiérrez, explicó que el recinto autoriza este tipo de actividades, pero que la responsabilidad por las medidas de seguridad corresponde a los organizadores.
La carrera estuvo a cargo del Club Talcahuano Runners, Club Olympus Trail y Puntovector Eventos Deportivos. Desde esta última organización señalaron que cuentan con más de diez años de experiencia en este tipo de actividades y que el evento cumplió con la normativa vigente.
Tras lo ocurrido, el organizador indicó que en futuras carreras contarán con un desfibrilador.
La familia de Jaime Mena espera que este tipo de equipamiento se transforme en una exigencia para todas las actividades deportivas similares, con el objetivo de reforzar la capacidad de respuesta ante emergencias médicas.
“Esperamos que esto sea una exigencia para todas las actividades deportivas”, plantearon desde el entorno del fallecido.
Hasta el cierre de los antecedentes publicados, las autoridades de Salud y Deportes no habían entregado una respuesta respecto de la situación.



