El Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu) de la Región del Biobío inició el proceso para poner término anticipado y liquidar el contrato con la empresa Tapusa, luego que esta abandonara tres proyectos de infraestructura en el Gran Concepción, generando retrasos y preocupación entre vecinos y autoridades.
Las obras inconclusas corresponden a iniciativas clave para la conectividad urbana, cuya paralización ha significado no solo un impacto en la calidad de vida de los residentes, sino también un complejo escenario administrativo para el organismo estatal, que ahora deberá evaluar los costos asociados a la relicitación de los trabajos.
Desde el Serviu confirmaron que la empresa dejó de ejecutar las faenas sin cumplir los compromisos contractuales, lo que obligó a activar los mecanismos legales para resguardar el interés público. “Se está procediendo a la liquidación del contrato conforme a la normativa vigente”, señalaron desde el servicio, enfatizando que se busca retomar las obras en el menor plazo posible.
El abandono ha generado inquietud entre comunidades que esperaban mejoras viales y urbanas largamente postergadas. Dirigentes vecinales han manifestado su molestia, apuntando a la necesidad de mayor fiscalización sobre las empresas contratistas para evitar que situaciones similares se repitan.
Ahora, el desafío para el Serviu será reactivar los proyectos mediante nuevos procesos de licitación, lo que implicará evaluar el estado actual de las obras y los recursos necesarios para su finalización, en un contexto donde la ejecución de infraestructura pública sigue siendo una prioridad en la Región del Biobío



