Un caso que ha generado polémica en la comuna de Tomé, en la Región del Biobío, dice relación con un hombre acusado de zoofilia que no habría recibido atención psiquiátrica tras escapar desde un recinto asistencial donde debía ser evaluado.
Según los antecedentes, el imputado fue detenido previamente por un hecho que causó conmoción en la comunidad. Sin embargo, tras su paso por un centro de salud —donde se esperaba que fuera sometido a peritajes psiquiátricos— el sujeto logró evadir el control, quedando sin la evaluación médica que podría haber sido clave para el proceso judicial.
La situación ha sido cuestionada por autoridades y actores locales, quienes advierten fallas en el sistema. “No recibió la atención que correspondía”, se indicó, apuntando a la necesidad de revisar los protocolos de resguardo y seguimiento de este tipo de casos.
Desde el ámbito judicial, el hecho abre interrogantes respecto a la responsabilidad institucional en la supervisión de imputados que requieren evaluación de salud mental. Asimismo, se plantea la urgencia de reforzar la coordinación entre organismos de salud y seguridad para evitar situaciones similares.
En paralelo, la comunidad ha manifestado inquietud por el paradero del individuo y por la falta de claridad en torno a las medidas adoptadas tras su escape. La investigación continúa en desarrollo, mientras se busca establecer cómo se produjo la fuga y por qué no se concretó la atención psiquiátrica.
El caso vuelve a poner sobre la mesa las debilidades en la gestión de imputados con posibles trastornos mentales en la Región del Biobío, evidenciando brechas que podrían tener implicancias tanto judiciales como de seguridad pública.



