El Gobierno confirmó que presentará una querella criminal por la muerte de Camila Ponce, de 21 años, quien falleció tras un grave episodio de violencia ocurrido en la región de Valparaíso, donde fue agredida y posteriormente atropellada por un conductor que aún se encuentra prófugo.
El delegado presidencial regional, Manuel Millones, informó que la acción judicial busca perseguir las responsabilidades penales del autor del hecho, calificando el caso como un homicidio de extrema gravedad. La decisión fue adoptada en coordinación con autoridades del Ejecutivo, incluyendo a la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert.
Desde el Gobierno enfatizaron que este tipo de hechos no pueden ser tolerados, reiterando que las víctimas estarán en el centro de la acción estatal. En esa línea, aseguraron que se utilizarán todas las herramientas legales disponibles para dar con el responsable.
El caso se remonta al 19 de marzo, cuando la víctima —quien trabajaba como conductora de una aplicación de transporte— protagonizó un altercado con otro automovilista en Avenida España. Según los antecedentes, el sujeto la habría agredido físicamente y luego intentó huir del lugar.
En ese contexto, la joven intentó impedir la fuga, pero fue arrastrada por varios metros tras sujetarse al vehículo del agresor, lo que le provocó lesiones de extrema gravedad. Posteriormente, fue trasladada hasta el Hospital Carlos Van Buren, donde permaneció internada en estado crítico.
Tras varios días hospitalizada y con diagnóstico de muerte cerebral, el recinto asistencial confirmó su fallecimiento durante la madrugada del 24 de marzo.
Actualmente, la investigación sigue en curso y está a cargo de la Policía de Investigaciones, que mantiene diligencias activas para ubicar al presunto responsable, cuya identidad aún no ha sido revelada. Las autoridades no descartan que el individuo haya abandonado el país.



