El aumento en el precio del diésel mantiene en alerta al sector del transporte de carga, que no descarta movilizaciones a nivel nacional si no se adoptan medidas de mitigación. Así lo advirtió el presidente de la Confederación Nacional de Dueños de Camiones, Juan Araya, quien adelantó que la decisión será tomada en una reunión clave fijada para este lunes.
Tras sostener un encuentro con el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García Ruminot, el dirigente señaló que existe preocupación generalizada en el rubro debido al impacto del alza del combustible en los costos operacionales y en toda la cadena productiva.
Según explicó, el incremento del diésel —que cifró en torno al 61%— afecta especialmente a pequeños y medianos transportistas, muchos de los cuales operan sin contratos formales. En ese contexto, advirtió que gran parte del sector se ve obligado a reajustar tarifas para poder sostener su actividad.
La definición sobre eventuales acciones se adoptará en una reunión conjunta que incluirá a diversas organizaciones del rubro, entre ellas la Confederación Nacional del Transporte de Carga (CNTC), Chile Transporte y Agetich. En la instancia, los directorios analizarán el escenario y evaluarán posibles medidas, incluyendo paralizaciones.
Araya calificó la situación como un “golpe” para el sector, asegurando que actualmente muchos transportistas están operando con pérdidas. En esa línea, hizo un llamado a los generadores de carga a ajustar los valores del servicio para reflejar el aumento de costos, advirtiendo que, de no hacerlo, podría verse afectada la disponibilidad de camiones.
Además, el gremio planteó al Ejecutivo la necesidad de implementar un subsidio focalizado para pequeños transportistas, particularmente aquellos con menores ingresos, con el fin de evitar un escenario de movilizaciones.
Respecto al diálogo con el Gobierno, el dirigente valoró la disposición inicial de la autoridad, señalando que el tema será abordado con el Ministerio de Hacienda en los próximos días.
El conflicto se desarrolla en un contexto de creciente presión por el alza de los combustibles, un factor clave para el funcionamiento del transporte y la distribución de bienes a nivel nacional.



