La Cámara de Diputadas y Diputados dio luz verde a una nueva prórroga del Estado de Excepción Constitucional de Emergencia en la Macrozona Sur, medida que ahora deberá ser ratificada por el Senado. La iniciativa busca mantener el despliegue de las Fuerzas Armadas en apoyo a las policías en territorios de la Región del Biobío y La Araucanía, en medio de un escenario marcado por hechos de violencia rural.
El respaldo en la Cámara Baja se produce en un contexto donde el Ejecutivo ha defendido la continuidad de esta herramienta como una forma de reforzar la seguridad en zonas con alta conflictividad. Desde el Gobierno se ha insistido en que la medida sigue siendo necesaria para resguardar rutas, infraestructura crítica y comunidades afectadas por ataques.
Durante el debate parlamentario, surgieron posturas divididas respecto a la eficacia de la medida. Mientras algunos legisladores sostuvieron que ha permitido reducir ciertos hechos de violencia, otros cuestionaron su impacto real y la prolongación indefinida del mecanismo. “No podemos normalizar vivir bajo Estado de Excepción”, fue una de las críticas planteadas en la discusión.
Pese a las diferencias, la iniciativa logró avanzar, consolidando una política que se ha extendido por varios periodos consecutivos. En la Región del Biobío, la presencia militar ha sido particularmente visible en rutas estratégicas, donde se realizan controles y patrullajes preventivos.
La decisión final quedará ahora en manos del Senado, donde se anticipa un nuevo debate en torno a la pertinencia de mantener esta medida. Mientras tanto, el Gobierno sigue apostando por su continuidad como parte de su estrategia de seguridad en la Macrozona Sur.



