Un caso de presunto bullying registrado en un establecimiento educacional de Lebu, en la Región del Biobío, ha generado una profunda división en la comunidad escolar, luego de que la madre de un estudiante denunciara un grave episodio de agresión contra su hijo.
Según relató la apoderada, el menor habría sido víctima de un intento de asfixia por parte de otros estudiantes, situación que encendió las alarmas respecto a la convivencia al interior del recinto. “A mi hijo lo intentaron ahorcar”, afirmó la madre, quien además cuestionó la respuesta del establecimiento frente a lo ocurrido.
El hecho ha derivado en versiones contrapuestas entre apoderados, docentes y la dirección del colegio, generando un ambiente de tensión que incluso ha trascendido a redes sociales. Mientras algunos respaldan la denuncia y exigen medidas concretas, otros llaman a esperar los resultados de la investigación interna antes de emitir juicios.
Desde el establecimiento educacional se informó que se activaron los protocolos correspondientes y que se está recabando información para esclarecer lo sucedido. Asimismo, se indicó que se brindará apoyo tanto al estudiante afectado como a los involucrados, en el marco de la normativa vigente.
El caso ha sido puesto en conocimiento de las autoridades educacionales, quienes monitorean la situación para garantizar que se adopten medidas que resguarden la integridad de los estudiantes.
Este episodio reabre la discusión sobre la violencia escolar en la Región del Biobío, evidenciando la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención, intervención y acompañamiento en comunidades educativas que enfrentan conflictos de alta complejidad.



