Un grupo de afectados por la automotora CVA Motors anunció la preparación de querellas tras denunciar una presunta estafa que habría generado pérdidas económicas significativas en la Región del Biobío. Los clientes acusan incumplimientos en la entrega de vehículos y la desaparición de dineros previamente abonados.
Según relataron las víctimas, varios de ellos realizaron pagos por automóviles que nunca fueron entregados, mientras otros aseguran haber dejado sus vehículos en consignación sin recibir posteriormente el dinero correspondiente por su venta. “Hay personas que perdieron todos sus ahorros”, afirmaron algunos afectados, quienes comenzaron a organizarse para iniciar acciones judiciales.
El caso ha generado preocupación por la magnitud de las denuncias, ya que se trataría de múltiples operaciones irregulares que afectarían a distintas familias. Los denunciantes sostienen que durante meses recibieron excusas por parte de la empresa, sin obtener respuestas concretas ni soluciones.
Desde el ámbito legal, los afectados buscan establecer responsabilidades y recuperar los montos comprometidos, que en algunos casos alcanzarían cifras millonarias. Asimismo, no descartan que nuevas víctimas se sumen a las acciones judiciales en los próximos días.
El conflicto abre nuevamente el debate sobre la regulación del mercado automotriz y la necesidad de fortalecer mecanismos de protección para los consumidores en la Región del Biobío, especialmente en transacciones de alto valor.



