A semanas de la conmemoración de Viernes Santo, volvió a instalarse el debate sobre la condición de irrenunciable de algunos feriados en Chile, en medio de posturas contrapuestas entre el mundo empresarial y distintos actores sociales.
La discusión se reactivó luego de que el arzobispo de Santiago, Fernando Chomali, hiciera un llamado a las grandes tiendas del retail a no abrir sus puertas durante esa jornada. El líder religioso argumentó que quienes terminan trabajando en estas fechas son principalmente trabajadores de menores ingresos, además de advertir sobre presiones laborales.
En respuesta, la presidenta de la Confederación de la Producción y del Comercio, Susana Jiménez, planteó una postura más amplia, señalando que el problema no se limita a una fecha específica, sino a la existencia misma de los feriados irrenunciables.
La dirigente sostuvo que este tipo de medidas genera efectos negativos en la actividad económica, particularmente en el comercio, al reducir las ventas y afectar también los ingresos de los trabajadores. Asimismo, advirtió que estas restricciones podrían incentivar el crecimiento de la informalidad, al desviar el consumo hacia canales no regulados.
En esa línea, Jiménez defendió la necesidad de avanzar hacia una mayor flexibilidad, argumentando que en muchos casos los propios trabajadores optan por desempeñarse en estas fechas debido al incremento en las ventas y, por ende, en sus remuneraciones.
Las declaraciones se dieron tras una reunión en la que participaron diversos gremios empresariales, entre ellos la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo, la Sociedad de Fomento Fabril, la Cámara Chilena de la Construcción y la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras.
En la instancia también se abordaron inquietudes relacionadas con la implementación de la ley de 40 horas, en el contexto de eventuales ajustes administrativos impulsados por el gobierno del presidente José Antonio Kast. Desde el sector empresarial valoraron la disposición al diálogo, especialmente considerando las dificultades que podría implicar la adaptación para empresas de menor tamaño.



