La posibilidad de suspender por un año el IVA a la venta de viviendas, medida incluida en el Plan de Reconstrucción Nacional impulsado por el gobierno del presidente José Antonio Kast, comenzó a generar reacciones en el sector inmobiliario y de la construcción.
Desde el Ministerio de Hacienda explicaron que actualmente existe un stock cercano a las 100 mil viviendas nuevas sin vender, en un contexto donde el déficit habitacional bordea las 500 mil unidades a nivel país. En ese escenario, la medida busca facilitar la comercialización de estas propiedades y, al mismo tiempo, contribuir a contener los precios.
De acuerdo con estimaciones de la consultora Colliers, la eventual eliminación del impuesto podría traducirse en una reducción cercana al 10% en el valor final de las viviendas. Su director ejecutivo, Jaime Ugarte, sostuvo que una rebaja de este tipo permitiría ampliar el acceso al financiamiento hipotecario, especialmente para sectores medios que hoy se encuentran al límite de su capacidad crediticia.
El análisis se da en paralelo a la implementación del Subsidio al Dividendo, iniciativa que ha contribuido a dinamizar la venta de viviendas, aunque con un número acotado de cupos. Según cifras oficiales, miles de solicitudes ya han sido aprobadas, mientras otras continúan en evaluación.
Desde el mundo gremial, la propuesta también fue valorada. El presidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Alfredo Echavarría, afirmó que la aplicación del IVA a las viviendas en el pasado impactó negativamente en los precios y en el dinamismo del mercado, por lo que considera positiva su eventual suspensión.
No obstante, advirtió que aún es necesario precisar los alcances de la medida, especialmente en lo relativo a su implementación y plazos, para evitar efectos indeseados en las decisiones de compra, como la postergación o anulación de promesas de compraventa a la espera de una eventual rebaja en los valores.
En el sector también destacan que la construcción tiene un alto impacto en la generación de empleo y su reactivación podría incidir en otras áreas de la economía. En esa línea, desde la CChC reiteraron la necesidad de avanzar en nuevos mecanismos de apoyo, como una eventual segunda etapa del Subsidio al Dividendo.



