Una nueva controversia se instaló en el fútbol chileno en medio de la discusión legislativa sobre la reforma a la ley de Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales (SADP), esta vez con el cruce de declaraciones entre Ñublense y el Sindicato de Futbolistas Profesionales.
La polémica surgió luego de que el exfutbolista y actual tesorero del gremio, Fernando Cordero, cuestionara públicamente la estructura dirigencial del club chillanejo. El exmediocampista sostuvo que existirían casos en que dirigentes del equipo también actuarían como representantes de jugadores, lo que —a su juicio— podría constituir un conflicto de interés.
Las declaraciones del exjugador, con pasado en clubes como Universidad Católica y Unión Española, se produjeron en medio del debate político sobre posibles modificaciones a la normativa que regula a las sociedades anónimas en el fútbol nacional.
Frente a estas afirmaciones, Ñublense emitió un comunicado público en el que rechazó categóricamente las acusaciones y cuestionó el momento en que fueron realizadas. Desde la institución aseguraron no compartir los dichos del dirigente sindical y defendieron el funcionamiento administrativo del club.
El equipo de Chillán también recordó que durante el periodo en que Cordero integró el plantel profesional no presentó denuncias ni observaciones de este tipo al interior de la institución.
Asimismo, desde el club criticaron el contexto en que surgieron las declaraciones, señalando que aparecen en plena discusión legislativa sobre el futuro del modelo de gestión del fútbol profesional en Chile.
En su declaración, Ñublense sostuvo que las afirmaciones del exfutbolista resultan “tardías y desafortunadas”, agregando que este tipo de situaciones solo contribuyen a generar tensiones innecesarias en el medio futbolístico.
Finalmente, la dirigencia del conjunto chillanejo aseguró que el club ha actuado siempre dentro del marco legal vigente y afirmó que no existe el conflicto de intereses mencionado por el dirigente del Sifup.



