Comuneros condenados en el denominado caso Quilleco iniciaron una huelga de hambre líquida con el objetivo de exigir la anulación del juicio que derivó en sus sentencias. La medida fue informada en el contexto de las acciones que buscan revertir la condena.
Los involucrados sostienen que existieron irregularidades en el proceso judicial y que corresponde invalidar el fallo. La protesta consiste en ingerir únicamente líquidos, en señal de presión ante las autoridades.
El caso generó repercusiones en la Región del Biobío, donde distintas voces se han pronunciado respecto del proceso judicial y sus implicancias.
Mientras tanto, el debate se traslada al ámbito judicial, donde deberán resolverse las acciones presentadas por la defensa para intentar revertir la condena dictada en su contra.



