Una diligencia ordenada por el tribunal ha paralizado temporalmente la investigación contra el interno acusado de decapitar a un compañero de celda en la cárcel ubicada en la Región del Biobío. Tras la solicitud de la Defensoría Penal Pública, el Juzgado de Garantía de Concepción decretó la realización de un peritaje psiquiátrico para determinar si el imputado puede ser considerado inimputable debido a supuestas condiciones de salud mental, lo que podría modificar radicalmente el curso del proceso.
El examen, que debe ser efectuado por expertos del Servicio Médico Legal, busca evaluar la existencia de un cuadro psicopatológico grave, como la esquizofrenia, que, de acreditarse, permitiría a la defensa argumentar la inimputabilidad del sujeto. La solicitud fue hecha con base en antecedentes clínicos y comportamentales, aunque parte de la defensa todavía debe aportar más documentación médica. Esta decisión ha detenido la tramitación normal de la causa penal, dejando en suspenso la formalización de cargos y los próximos pasos procesales.
Por su parte, el abogado querellante en nombre de la familia de la víctima cuestionó la paralización de la investigación, señalando que aún existen interrogantes sobre la responsabilidad real del acusado y si pudiera haber más personas involucradas en el homicidio. Además, puso en duda el diagnóstico médico previo, argumentando que los antecedentes disponibles no son suficientes para establecer una condición que elimine la imputabilidad penal.
La víctima, identificada como Vincent González Aguirre, fue encontrada sin vida en diciembre de 2024 dentro de la celda 21 del módulo 42, y el autor del crimen fue señalado como su compañero. El hecho se produjo con armas blancas artesanales que se habrían fabricado al interior del recinto penal, lo que ha generado cuestionamientos adicionales sobre las condiciones de seguridad en el establecimiento.
En paralelo a la causa penal, la familia de la víctima ha iniciado una demanda civil contra el Estado por indemnización, argumentando deficiencias en los servicios de Gendarmería que pudieron haber influido en la ocurrencia del crimen. Esta arista se seguirá tramitando de manera independiente, mientras el peritaje psiquiátrico se convierte en un punto clave que puede redefinir la continuación del proceso penal.



