Tras el colapso del sistema de transporte que afectó particularmente a la comuna de Tomé y parte de Penco, motivado por las consecuencias del megaincendio que sacudió al Biobío, las autoridades decidieron incrementar la frecuencia de los buses que conectan esa comuna con Concepción con el objetivo de aliviar las aglomeraciones y largas esperas que venían experimentando los usuarios. La decisión responde a la necesidad de restablecer la movilidad en un tramo crítico para miles de personas que diariamente viajan entre estas comunas por motivos laborales, académicos y personales.
El sistema de transporte, que opera con menor frecuencia que la habitual debido a las dificultades logísticas derivadas de la emergencia —incluidos desvíos y restricciones viales en zonas afectadas por el fuego—, ha sido objeto de quejas por parte de los pasajeros, quienes han reportado paraderos saturados y tiempos de espera superiores a lo normal. Para responder a esta situación, los operadores establecieron nuevos horarios para las salidas vespertinas, con varias frecuencias adicionales tanto desde Tomé hacia Concepción como en sentido inverso, extendiendo el servicio más allá de los horarios habituales.
Desde Tomé, las últimas salidas programadas para atender la demanda son a las 18:40, 18:50, 19:00 y 19:30 horas, mientras que desde Concepción hacia Tomé se establecieron salidas a las 20:30, 20:40, 20:55 y 21:30, buscando así ofrecer más opciones a quienes regresan tras la jornada laboral. El jefe regional de la división de transporte público explicó que este ajuste se realizó en coordinación con los operadores locales y que para los próximos días se esperan frecuencias adicionales, especialmente en las franjas de mayor congestión.
Pese a la ampliación de horarios y la inclusión de viajes adicionales, el transporte aún opera por debajo de su capacidad normal, lo que ha mantenido ciertos niveles de aglomeración en puntos de alto flujo de pasajeros. Usuarios han relatado esperas prolongadas en terminales y paraderos, lo que ha hecho evidente que, aunque los ajustes alivian en parte la situación, no resuelven completamente las limitaciones actuales del sistema.
Las autoridades de transporte han señalado que se continúa trabajando para normalizar las frecuencias y mejorar la cobertura, pero advierten que estos esfuerzos dependen en gran medida de la recuperación de la infraestructura vial y de la resolución de los efectos colaterales que el incendio dejó en la red de transporte de la zona. Mientras tanto, para muchos usuarios la ampliación de las salidas resulta un alivio temporal en medio de una emergencia que ha exigido adaptaciones constantes en la movilidad cotidiana.



