La tragedia de los incendios forestales que golpean el centro-sur del país ha marcado una jornada crítica para las comunidades del Biobío y la Región de Ñuble. Este domingo, el Presidente de la República, Gabriel Boric, ofreció un balance grave desde la Región del Biobío, confirmando que 18 personas han fallecido en el contexto de los siniestros que arrasan extensas áreas de bosque y zonas urbanas, y que el número de víctimas podría seguir aumentando conforme avanza el combate del fuego.
En un punto de prensa realizado en Concepción, el mandatario expresó sus condolencias a las familias afectadas y subrayó la magnitud de esta emergencia, que ha llevado al Gobierno a decretar Estado de Catástrofe en ambas regiones para facilitar la coordinación de recursos y la participación de las Fuerzas Armadas junto a los equipos de emergencia. Boric enfatizó que la prioridad es combatir y apagar los incendios, pero también acompañar a las familias que enfrentan pérdidas humanas y materiales en medio de esta crisis.
El Presidente detalló que, aunque el número de 18 fallecidos corresponde a las confirmaciones oficiales hasta el momento, existe la certeza de que la cifra podría aumentar a medida que los equipos de emergencia puedan acceder con seguridad a zonas aún bajo amenaza directa del fuego. Entre los territorios más afectados figuran comunas como Penco y sectores de Tomé, donde incendios intensos han arrasado con viviendas y obligaron a evacuar a miles de residentes.
Además de las pérdidas humanas, Boric comunicó que el impacto en la infraestructura habitacional es considerable, con cientos de viviendas destruidas únicamente en la región del Biobío, y señaló que estas cifras preliminares podrían quedar cortas ante la magnitud de la emergencia. El Estado de Catástrofe permite una respuesta más ágil y coordinada entre distintos niveles de Gobierno, con enlaces permanentes designados para mantener comunicación continua con autoridades locales y acelerar la ayuda.
La crisis ha generado una movilización sin precedentes de bomberos, personal de emergencia y recursos públicos para contener múltiples focos activos, que han estado impulsados por condiciones climáticas extremas, incluyendo altas temperaturas y vientos. En este contexto, las autoridades han hecho un llamado a la población a mantener la calma, acatar las orientaciones de evacuación donde se requiera y colaborar con los esfuerzos de respuesta ante un escenario que constituye una de las peores emergencias por incendios forestales en años recientes en Chile.



