Dirigentes sindicales de las agrupaciones Fenats y Fenpruss del Servicio de Salud Concepción presentaron una denuncia ante la Contraloría en la Región del Biobío por supuestas irregularidades en la mantención de cargos de confianza que, según ellos, habrían sido “amarrados” para mantener bajo control a cercanos del exdirector del servicio, Víctor Valenzuela, pese a su salida de la administración meses atrás.
La acusación recoge que al menos siete personas, todas consideradas cercanas a Valenzuela, habrían sido favorecidas en concursos internos en los que se adjudicaron cargos de tercer nivel jerárquico sin procesos que, a juicio de los dirigentes, cumplían adecuadamente con los requisitos de transparencia y mérito exigibles por ley. La denuncia se basa en la percepción de que los concursos habrían sido diseñados para asegurar la continuidad de estas personas en puestos estratégicos del organismo.
Los dirigentes de Fenats y Fenpruss sostienen que estos nombramientos se planificaron con antelación y que los mecanismos utilizados para seleccionar a los candidatos carecieron de la adecuada fiscalización, lo que, según ellos, constituye un aprovechamiento político y una práctica que podría vulnerar principios de probidad administrativa. Ante ese escenario, exigieron que la Contraloría evalúe con rigor los antecedentes presentados para determinar si hubo o no infracciones a la normativa vigente.
En la denuncia, uno de los dirigentes expuso que varios de los funcionarios favorecidos provienen de la Región del Biobío y acompañaron al exdirector desde su anterior gestión en el Servicio de Salud Arauco, lo que, a su juicio, evidencia un patrón de movilización dirigido a consolidar una base de poder interno más allá de los cambios de titularidad del servicio.
Por su parte, el delegado presidencial de la región expresó que, si bien no contaba con antecedentes detallados sobre los casos individuales, reconoció el derecho de los trabajadores a recurrir a instancias como la Contraloría para buscar claridad sobre la legalidad de los procesos de nombramiento. Su intervención pone de relieve una tensión latente entre funcionarios públicos y trabajadores sindicalizados respecto a prácticas administrativas que podrían interpretarse como nepotismo o favoritismo.
El caso se enmarca en un contexto en el que la comunidad exige mayores estándares de transparencia en las instituciones públicas, especialmente en aquellas que gestionan recursos y políticas que impactan directamente en la salud de la población. La acusación de “amarres de cargos” ha prendido una alerta sobre cómo se manejan los concursos internos y la necesidad de contar con mecanismos efectivos de supervisión en estructuras públicas clave.
Hasta ahora, no se han conocido acciones concretas adoptadas por la administración del Servicio de Salud Concepción para responder a estas denuncias, ni tampoco una postura oficial de quienes asumieron los cargos cuestionados. El avance de la investigación por parte de la Contraloría será determinante para establecer si existieron irregularidades administrativas que ameriten sanciones o ajustes en los procesos de selección de personal dentro del servicio.



