En una decisión que podría aliviar la conectividad de uno de los sectores insulares más aislados del país, la **Contraloría General de la República aprobó el contrato con la empresa encargada de restablecer los vuelos comerciales entre el continente y Isla Mocha, tras meses de interrupción del servicio. Según fuentes oficiales, la reanudación de los vuelos podría ocurrir en menos de dos días, lo que constituye un avance significativo para la población mochana, tradicionalmente dependiente de conexiones aéreas y marítimas para el transporte de personas y bienes.
La medida se produce en un contexto de críticas por los prolongados periodos sin servicio aéreo, que afectaron no sólo las opciones de viaje sino también aspectos fundamentales como acceso a atención médica especializada, suministros y oportunidades turísticas para una comunidad localizada en la costa del Pacífico con una identidad cultural propia y necesidades logísticas particulares.
La aprobación del contrato, tras la revisión de los antecedentes legales y técnicos por parte de Contraloría, implicó la evaluación del cumplimiento de requisitos administrativos y la transparencia de las condiciones pactadas entre la empresa operadora y el Estado —a través de las autoridades regionales y organismos pertinentes— para sostener un servicio aéreo regular y sustentable.
Autoridades regionales expresaron satisfacción por el acuerdo, resaltando que la conectividad aérea no solo facilitará la movilidad de residentes, sino que también potenciará la economía local al atraer visitantes y fortalecer el flujo de recursos entre la isla y la zona continental. La población isleña había manifestado en múltiples oportunidades la urgencia de reactivar este enlace, enfatizando que la falta de vuelos había generado dificultades considerables en su rutina diaria y en la planificación de servicios básicos que dependen del transporte eficiente.
Mientras se ultiman las coordinaciones para el inicio efectivo de los vuelos, responsables del plan de operación han informado que se implementarán medidas de seguridad rigurosas y protocolos de manejo de pasajeros, así como también estrategias de mantenimiento aeronáutico para asegurar que el enlace responda a las demandas tanto de residentes como de visitantes en este nuevo ciclo de operaciones.



