El emblemático Puente Industrial, que busca transformar la conectividad del Gran Concepción, avanza hacia su culminación con pasos firmes, pero todavía pendientes críticos. Tras meses de uso parcial por parte de los conductores, la empresa responsable confirmó que a inicios de 2026 comenzarán los trabajos para levantar los dos enlaces restantes que completan la conexión con la Ruta 160 en San Pedro de la Paz.
La obra, esperada por años para descongestionar uno de los tramos más transitados de la región, ha sido foco de controversias y reclamos. Los camioneros locales han manifestado su descontento por la falta de accesos definitivos, que obligan a utilizar rutas alternativas y a veces inadecuadas para vehículos pesados, como el puente Juan Pablo II, cuya circulación de camiones está prohibida desde el terremoto de 2010.
El plan de conectividad contempla, por un lado, una «oreja» vial que se incorporará desde San Pedro de la Paz hacia la Ruta 160 por el oriente, facilitando así el tránsito hacia el norte y centro urbano; por el otro, se proyecta una salida directa desde el puente hacia la Ruta 160 por el poniente, lo que permitirá a quienes se dirigen al sur una circulación más fluida.
Autoridades del Ministerio de Obras Públicas (MOP) han reforzado el llamado a utilizar el puente, argumentando que su uso regular —una vez terminados los enlaces— mejorará la seguridad vial y reducirá tiempos de viaje, especialmente para el transporte de carga. La finalización de estos enlaces también es considerada clave para potenciar el papel del viaducto como eje de desarrollo logístico regional y aliviar presión sobre otras rutas colapsadas en horas punta.
Con el anuncio oficial, la comunidad vial del Biobío pone sus expectativas en un 2026 donde este proyecto —largamente esperado y debatido— pueda finalmente cumplir su promesa de modernizar la circulación sobre el río Bío Bío y ser un motor de crecimiento para el transporte regional.


