Un grupo de familias de la Región del Biobío enfrenta un nuevo revés en su aspiración de acceder a una vivienda definitiva, luego que el Serviu decidiera retirar el subsidio de arriendo que mantenían mientras esperaban concretar la compra de sus casas, proceso que se arrastra desde hace seis años.
El comité habitacional había recibido los beneficios estatales con la expectativa de avanzar en la adquisición de viviendas, sin embargo, diversos factores impidieron concretar el proyecto, dejando a decenas de familias en una situación de incertidumbre.
Según relataron los afectados, la eliminación del subsidio agrava aún más su situación económica, ya que muchos dependen de ese apoyo para cubrir gastos básicos de arriendo. “Nos quitaron el subsidio y seguimos sin casa”, lamentaron, evidenciando la frustración acumulada tras años de espera sin resultados concretos.
Desde el Serviu explicaron que la medida responde al cumplimiento de los plazos establecidos para este tipo de beneficios, aunque aseguraron que se están evaluando alternativas para apoyar a las familias en la búsqueda de una solución habitacional definitiva.
El caso refleja las dificultades estructurales del sistema de vivienda, donde los retrasos en proyectos y la falta de suelo disponible terminan impactando directamente a quienes esperan por años una respuesta. Mientras tanto, las familias afectadas continúan en la incertidumbre, exigiendo una solución concreta que les permita acceder a una vivienda digna en la Región del Biobío.


