Sinfónica UdeC y Karen Wenül presentan “Arauco tiene una pena” en mapudungun

Karen Wenül ha dedicado gran parte de su carrera como creadora e intérprete a promocionar el patrimonio musical y lingüístico del pueblo mapuche, por medio de las canciones, historias y producciones en escenarios. También es creadora del Método Choyün, sistema educativo que busca revitalizar las lenguas maternas a través de las melodías, trabajo que va de la mano con su objetivo de sensibilizar, al público, sobre la belleza del idioma ancestral.

La cantante se une a la Orquesta Sinfónica UdeC para interpretar el tema de Violeta Parra, “Arauco tiene una pena”, en mapudungun, gracias a la traducción de Gloria Melipán, además de la lectura de un especial poema. La pieza estará disponible este viernes 15 de enero a las 19:00 horas, por las redes sociales de Corcudec, como parte de su temporada online 2021.

Esta canción en que Violeta Parra lamenta y reivindica las demandas mapuche se llama “Arauco tiene una pena”, y fue grabada por la compositora, investigadora y figura principal de la música chilena y latinoamericana en Argentina hace más de seis décadas.

Según Mario Cabrera, gerente Corcudec, esta producción es de gran relevancia para la comunidad. “Es sumamente importante reconocer y entregar el espacio a nuestros talentos, por lo que siempre buscamos potenciar a directores, compositores y cantantes chilenos y locales”.

“En cuanto a esta pieza adaptada al mapudungun es una forma de entregar nuestro apoyo a la historia ancestral, destacar su belleza y mensaje del pueblo mapuche, gracias a la voz de Karen Wenül y el trabajo de Gloria Melipán, combinado con la fuerza de la interpretación de las y los músicos de la Orquesta Sinfónica UdeC”, añade.

Por su parte, la fagotista de la Sinfónica UdeC, Patricia Iribarren afirma que esta interpretación “es una forma de reconectar y poner en valor nuestra cultura ancestral. Es posible crear interculturalidad entre la raíz europea, como lo es la Orquesta, y el canto mapuche, entregando un mensaje y resultado propio”.

“Hemos hecho música compuesta por autores chilenos con raíces o motivos basados en la cultura mapuche. Creo que la sinfónica es una de las orquestas chilenas que más se ha preocupado de hacerlo, dándole espacio a estos compositores y, sobre todo, a nuestra música”, indica.

Una defensora

Formada en la Universidad de Chile como Licenciada en Música y Educadora Intercultural experta en Pueblos Indígenas, Karen Wenül decidió enfocarse en levantar experiencias comunitarias vinculadas al canto colectivo sanador.

Asimismo, se ha desarrollado como cultora, promotora y defensora de la oralidad mapuche, cumpliendo un rol de alta significación cultural como cuentacuentos o epewtufe, logrando una importante carrera internacional, sobre todo en España y Francia. También es creadora del Método Choyün, sistema educativo que busca revitalizar las lenguas maternas a través de las melodías, trabajo que va de la mano con su objetivo de sensibilizar al público sobre la belleza del idioma ancestral.

Para la intérprete este trabajo significa un retorno al origen, “reconocer parte de quién soy, porque si bien es cierto yo crecí queriendo hacer magia con la música y he hecho gran parte de mi camino en el canto mapuche, también parte de mi historia de aprendizajes está en el Conservatorio”.

“Allí, con todas mis resistencias al creerlo tal vez muy colonizado, muy eurocéntrico, reconozco hoy día lo mucho que aprendí de esa escuela. agradeciendo también el cómo ese lenguaje en este momento me ha permitido fluir en lo que soy, mi origen, desde donde yo provengo y compartir toda mi espiritualidad hecha creación artística y musical como un servicio que despierta y conecta corazones”, agrega.

En cuanto a la importancia del tema y que se presente en mapudungun, Karen Wenül define “Tomo esta canción y al cantarla en mapudungun puedo apropiarla como un himno de aquello que debe cambiar, no digo Arauco, hablo de Wallmapu y reivindico el nombre de nuestro territorio, no digo “tiene una pena”, digo “Wallmapu tiene rabia” y junto con ello afirmo que no podemos seguir callando esas injusticias, de las cuales somos todos testigos y aún no han cesado”.