Selva Viva: Interacción Viva

El animal adorado puede ser un perro, un gato, una tortuga, una iguana o un loro. No importa cuál. No hay más que ver cómo se transforma la cara de un pequeño cuando tiene un animal cerca, para darse cuenta de que niños y mascotas establecen una relación muy especial.

Además del contacto hogareño con los animales, la primera visita a un lugar como SELVA VIVA es una interesante entrada para descubrir el mundo animal más exótico. “Los guías de Selva Viva permitimos la interacción niño-animal, porque generamos un sentimiento de pertenencia de la naturaleza. Ellos saben que los arbolitos nos dan oxígeno, se sienten responsables y de este modo generamos adultos con conciencia ambiental”, indica Begoña García, veterinaria de Selva Viva.

Los animales proveen lecciones acerca de la vida: la reproducción, el nacimiento, las enfermedades, los accidentes, la muerte y el duelo. Algunos de los habitantes de Selva Viva más requeridos en este momento por los menores son las cuatro crías de lori arcoiris, que nacieron hace muy poco. “ Se les suben en la cabeza a los niños y así generan un vínculo; además son muy llamativas por sus colores rojo amarillo y azul”, cuenta Alfredo Ugarte, director científico de Selva Viva.

La Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente (AACAP por sus siglas en inglés) afirma en un documento que el alcance de la relación entre niños y animales puede ir mucho más allá si se la estimula: Las mascotas son parte de la vida de los niños. “…un niño que aprende a cuidar a un animal y a tratarlo con cariño y con paciencia adquiere un  aprendizaje para relacionarse con las personas”.

Además, desarrollar sentimientos positivos hacia un animal contribuye a la autoestima y a la autoconfianza del niño. Una buena relación con un animal también ayuda a desarrollar la comunicación no verbal, la compasión y la empatía. Favorece su desarrollo y su sistema inmunológico: menos infecciones en el tracto respiratorio.

En Selva Viva está todo pensado para que los niños disfruten de manera segura explica la veterinaria. “Nuestros animales están improntados y acostumbrados a manejarse con las personas y se genera seguridad en los niños, muchas veces transmitimos nuestros miedos a los niños y la idea es evitarlo”.

Por otra parte García aclara que hay toda una rutina para que los animales no se estresen debido a las visitas. “Tenemos más de diez serpientes que vamos alternando. Además, para nuestros animales  el contacto humano es importante porque si están solos se ponen tristes. Por eso la invitación es venir a Selva Viva durante vacaciones y todo el año”, concluye.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*